Relatos cortos
Me encanta escribir, pero nunca me sale algo mucho más largo que un relato corto. Por eso me gusta el blog de 55 palabras: me anima a escribir, porque cuando se me ocurre alguna historia corta, sólo tengo que anotarla en algún lado y dejarla en los comentarios para que me la publiquen. Estos relatos cortos sólo tienen que cumplir dos condiciones: que sean originales y que tengan menos de 55 palabras.
Todo esto viene a que me apetecía recopilar todos los relatos cortos que, en su día, me han ido publicando desde hace más de un año, porque me gustaría tenerlos aquí. Creo que a partir de ahora, en cuanto salgan publicados en 55 palabras, haré lo mismo aquí.
11/2/2007 – Punto de encuentro
Te busqué y te busqué y por ninguna parte te encontré. Subí laderas, crucé ciudades, me sumergí en ríos, escalé montañas y recorrí largos caminos, pregunté a sabios, a ricos y a pobres, a mujeres y a hombres.
Subí a los cielos y me dijeron que allí podía esperarte: llegarías de un momento a otro.
18/7/2007 – Cómo las cosas pierden su valor
Cuanto más lo miras menos valor te parece que tiene. Ahí tirado y quieto no es más que un montón de papeles con numeritos, y te parece absurdo que cuando alguien tiene montones de ellos adquiera poder.
Lo has necesitado siempre y ahora no sabes qué hacer con el dinero.
Despierto cada día en el tren como me gustaría hacerlo en mi cama. El sol quema en los ojos cerrados y sólo puedo abrirlos cuando pasamos por el túnel que nos cubre como una sábana. Ya estoy vestida, ya estoy montada en el tren, sólo tengo que cruzar las puertas para empezar un nuevo día.
30/1/2008 – Discurso de jubilación
Hasta los veinte años estudié y enseguida me puse a trabajar. Me casé, me compré una casa, tuve hijos y me asenté en una ciudad.
Todos los días de mi vida fueron iguales… O eso creen los demás.
Lo que no saben es que cada día aprendía algo, y eso traía ilusión a mi vida.
7/3/2008 – Sin pausa, pero con prisa
Todos los días va a trabajar.
Todos los días corre sin parar.
Todos los días cruza sin mirar.
Cualquier día le van a atropellar.
Mis favoritos son Punto de encuentro y Discurso de jubilación, me gusta que las historias den un giro final ^^
Ya que estoy, animo a todos aquellos a los que, como yo, les guste escribir pero se desaniman cuando ven que no les sale gran cosa. Aunque no vayamos a ser escritores, eso no tiene por qué frenarnos y hacer que dejemos de hacer lo que más nos gusta.
Están muy bien, sigue escribiendo desde luego, y el blog me ha parecido interesantísimo, me lo ha añadido a GReader y espero que no te importe si empiezo a hacerte un poquito la competencia, creo que em animaré a dejar algo por allí
Konbanwa, Señá Nimbusaeta!
Me ha gustado mucho la idea de los relatos cortos de menos de 55 palabras… si te paseas por mi blog, verás que tambien escribo historias cortas, pero de esas que tienen sangre y un argumento tó “atrezao”. Un saludo!