Catulo
Catullus, V: ad Lesbiam
vivamus mea Lesbia, atque amemus,
rumoresque senum seueriorum
omnes unius aestimemus assis!
soles occidere et redire possunt:
nobis cum semel occidit breuis lux,
nox est perpetua una dormienda.
da mi basia mille, deinde centum,
dein mille altera, dein secunda centum,
deinde usque altera mille, deinde centum.
dein, cum milia multa fecerimus,
conturbabimus illa, ne sciamus,
aut ne quis malus inuidere possit,
cum tantum sciat esse basiorum.
Catulo, 5: a Lesbia
Vivamos, mi Lesbia, y amémonos,
y las habladurías de los viejos puritanos
nos importen todas un bledo.
Los soles pueden salir y ponerse;
nosotros, tan pronto acabe nuestra efímera vida,
tendremos que dormir una noche sin fin.
Dame mil besos, después cien,
luego otros mil, luego otros cien,
después hasta dos mil, después otra vez cien;
luego, cuando lleguemos a muchos miles,
perderemos la cuenta para ignorarla
y para que ningún malvado pueda dañarnos,
cuando se entere del total de nuestros besos.
Hoy he estado en las conferencias de Amor y Sexo en Grecia y Roma que organizaban en mi facultad, y entre los guiones que repartían al empezar cada conferencia este poemita de Catulo me ha dicho varias veces “¡Publícame! ¡Publícame!”, así que le he tenido que hacer caso
Aquí os dejo con más información:
Gayo Valerio Catulo (87-54 a.C.)
Gayo Valerio Catulo nació en Verona, en la Galia Transpadana. Pertenecía a una familia acaudalada e influyente. Su padre era amigo de César, al que Catulo, sin embargo, despreciaba. Estudió en Roma, donde pasó largas temporadas, hasta que se estableció allí en el 62 a.C., introduciéndose pronto en los ambientes de la nobleza.Quizá se afincó en Roma siguiendo a Clodia, la esposa del gobernador de la Galia Cisalpina. Clodia era una mujer de gran belleza y extremada desenvoltura que inspiró en Catulo una violenta pasión y un amargo desengaño de los que extrajo inspiración para sus versos, en los que la canta bajo el pseudónimo de Lesbia.
La colección de sus poemas, que el propio poeta dedicó a su amigo Cornelio Nepote (el historiador), nos ha llegado bajo el título de Catulli Veronensis liber, y consta de 116 composiciones de diversa extensión, destacando las que relatan su azarosa relación con su amada Lesbia, y arremeten contra sus rivales. Catulo se revela como un verdadero maestro tanto para la expresión de lo más íntimo como para el improperio más grosero.
Fuente: http://www.catulo.com
Más sobre Catulo: poemas en latín, algunos poemas traducidos al castellano.
Interesante está leer de vez en cuanto un post así en plan culto, gracias. Por cierto, lo del nombre de Lesbia tiene que ver algo con al palabra “lesbianismo”? Sé que esta palabra deriva de la isla de Lesbos, que era patria de la poetisa Safo (considerada homosexual). Pero me preguntaba si puede tener algo que ver también aquí o sencillamente estaba relacionado con Lesbos directamente ?
@Kialaya ¡ Por supuesto ! El sobrenombre de Lesbia estaba relacionado con Safo directamente:
“Lesbia, el nombre mágico que Catulo acuñó para ocultar a su amada, evocaba a Safo de Lesbos, que había sido la sacerdotisa suprema de la religión del placer completo y la inspiración lírica de Catulo. De la isla de Lesbos llegaban a Roma ensueños de belleza insuperable, de refinamiento y encanto, (…) y Catulo consiguió quintaesenciar con el pseudónimo de Lesbia el atractivo seductor que aquella Clodia ejercía en su corazón.” (obtenido de Poesía de amor en Roma, Ed. Akal, que lo utilicé para un trabajo xD).
Para que te hagas una idea más amplia, Catulo era el que más “copiaba” a Safo. Compara estos dos poemas, el primero de Safo y el segundo de Catulo, y verás las similitudes que hay:
“Un igual a los dioses me parece
el hombre aquél que frente a ti se sienta
de cerca y cuando dulcemente hablas
te escucha, y cuando ríes
seductora. Esto, no hay duda, hace
mi corazón volcar dentro del pecho.
Miro hacia ti un instante y de mi voz
ni un hilo ya me acude,
la lengua queda inerte y un sutil
fuego bajo la piel fluye ligero
y con mis ojos nada alcanzo a ver
y me zumban los oídos;
me desborda el sudor, toda me invade
un temblor, y más pálida me vuelvo
que la hierba. No falta, me parece,
mucho para estar muerta.”
“Aquél me parece igual a un dios,
aquél, si es posible, superior a los dioses,
quien sentado frente a ti sin cesar te
contempla y oye
tu dulce sonrisa; ello trastorna, desgraciado
de mí, todos mis sentidos: en cuanto te
miro, Lesbia, mi garganta queda
sin voz.
Mi lengua se paraliza, sutil llama
recorre mis miembros, los dos oídos me
zumban con su propio tintineo y una doble noche
cubre mis ojos.
El ocio, Catulo, no te conviene,
con el ocio te apasionas y excitas demasiado:
el ocio arruinó antes a reyes y ciudades florecientes.”
Qué guay es poder explicar estas cosas ^^ aunque advierto que no sé mucho más xD