Verano 2008 y sus consecuencias
Como últimamente he tenido el blog abandonado y quiero retomarlo, voy a hablar de mi verano para darle un poco de continuidad.
Siempre que se acerca el verano empiezo a pensar en propósitos que quiero cumplir pero finalmente no cumplo. Como esto me quemaba bastante, este año pensé en unos más sencillos: empezar a estudiar el 1 de agosto, sin excusas, y dejar julio para salir y hacer el vago.
Curiosamente, me he dado cuenta de que antes siempre me proponía ver series en verano y no ha sido hasta este año que puedo decir que me he hartado a ver series: terminé de ver por fin Un litro de lágrimas y vi Genshiken y Haibane Renmei, me faltan sólo cinco capítulos para terminar las cuatro temporadas de Anatomía de Grey y ahora mismo estoy bajando el segundo capítulo de Héroes, que empecé a verla anoche. No son demasiadas, pero no está mal para mí, nunca había visto tantas.
Además este año he querido preocuparme menos por organizar las quedadas con los amigos y por no sentirme la responsable de que salgan los planes, sino apuntarme a los que fueran surgiendo naturalmente: el resultado ha sido que por primera vez en varios años no hemos ido al Parque de Atracciones ni a la Warner Bros. Park, ni hemos organizado un viajecito, pero he bajado muchos días a mi piscina con la gente que estaba en Madrid y, si bien no eran planes extraordinarios, nos veíamos casi todos los días, que es precisamente lo que no podemos hacer durante el resto del año.
Sin embargo, en agosto fui casi todos los días a estudiar a la biblioteca, aunque al principio me costó mucho, me daba muuuuucha pereza. Aunque estudié bastante y creía que llevaba bien preparados los exámenes de septiembre, al final sólo he aprobado una de tres asignaturas pendientes, lo que provoca que este año tenga muchas más asignaturas en el primer cuatrimestre, lo que provoca a su vez que no sea conveniente que me ponga a trabajar los fines de semana. Ya veré en el segundo o durante las Navidades.
Antes de terminar tengo que mencionar que un día fui a jugar al paintball y me encantó: se te dispara la adrenalina al manejar un arma y, aunque fuimos en pleno verano y hacía un calor asfixiante, me lo pasé genial. Eso de disparar a tus amigos es muy divertido. Además es más seguro de lo que pensaba, hay más de estrategia que de disparar y hacer daño diría yo, y es algo para lo que tienes que elegir muy bien con qué amigos ir, porque es una experiencia totalmente nueva que compartir con ellos. Yo era penosa, todo hay que decirlo, pero aunque terminé llena de moratones, también de satisfacción por haber acertado a dar a un culo.
Y ahora mismo llevo oficialmente dos semanas de vacaciones, que se me acaban el jueves porque ya empiezo las clases. He aprovechado para hacer cosas que en agosto no tenía tiempo de hacer (ir a por el título de bachillerato, ordenar mi álbum de fotos…), seguir, como dije antes, con las series, salir otro tanto con los amigos y, como véis, retomar el blog. Así me voy preparando para la rutina del curso: todo es cuestión de organizarse.
A descansar pues, vivan las vacaciones. Yo tengo mi primer paintball en varias semanas, estoy contando los días…
@Banyú: pues te lo vas a pasar genial, seguramente. Espero un buen post sobre la experiencia
Jaja, que morro tienes… 2 semanas de vacaciones dices… yo diría que has tenido 3 meses