Mi mañana en el tren
Hoy tenía mucho sueño por la mañana. Me quedé hasta tarde con un trabajo que al final he tenido que terminar por la mañana, levantándome un poco antes de lo habitual. Así que iba con la intención de dormir un poco en el tren. Ni siquiera me había echado a la mochila un libro, para que no pesara más, porque ya llevaba las cosas de las clases de por la mañana y las de la de por la tarde, y el táper con comida, y un libro que tenía que devolver. Así que en mi habitual correteo por Atocha a las 9 de la mañana, sólo tenía una cosa en mente: coger asiento… Pero una mujer me lo ha impedido.
Me lo ha impedido justo en la primera vez que sentía la necesidad de cogerlo, porque normalmente me da más o menos igual. Pero no adrede: subía delante de mí en el tren y en el pasillo de los asientos se ha parado en seco, y con ella yo, y conmigo los de detrás.
Pobre ignorante de la trenología (ciencia que acabo de fundar en este instante: ir en tren a la facultad da mucho material de investigación antropológica), no sabía que en cuanto te metes en un tren, en hora punta, en una estación como Atocha, ya no puedes salir. Allá tú, claro está, pero no tienes muchas posibilidades. Yo misma he perdido a muchos amigos entre la marabunta y no los he vuelto a ver xD
Total, que los de al lado se me han colado y ya no había asiento para mí. Pero en fin, la anécdota me sirve para llegar a la conclusión de que por las mañanas la gente en el tren es inofensiva: normalmente cuando me doy cuenta de que he fastidiado a alguien en el tren me siento mal, temo que a alguno de los que se crucen en mi camino me griten o lo que sea. Pero si yo hoy iba con tantas ganas de sentarme cómodamente en mi asiento, y ni me he inmutado cuando me lo han impedido de una forma tan estúpida, eso es que los demás también están tan dormidos por las mañanas que tampoco se dan cuenta de esas cosas.
La clave de toda convivencia es aceptar que vas a molestar y vas a ser molestado.
Creo que a partir de no poder prolongar mi sueño en el tren me he ido durmiendo por las esquinas todo el día, que tan largo me está pareciendo… eso, o que debería haber desayunado café.
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Hace un par de años descubría… A
Esa frase me habría venido bien hoy, cuando han llegado unos niñatillos a la biblioteca y se han puesto a chismorrear y reírse como idiotas ¬¬
Claro que entonces ellos tendrían que haber comprendido que les tirara una silla, ¿no? XDDD