December18
En clase a veces se aprenden cosas interesantes; por ejemplo, palabras nuevas (como verdadirectamente y diaquíaquí XD) y, mucho más instructivo, el porqué somos seres humanos. Este texto me hizo mucha gracia y cuando lo leí, que estaba yo en clase de Historia (sí, hay cosas que no se pueden explicar xD) pensé en ponerlo aquí ^^ espero que aprendáis algo
Tu cuerpo contiene miles de millones de células y tienes la costumbre de comer todos los días, por lo cual eres un individuo pluricelular y heterótrofo. Como tus células forman tejidos muy diferenciados, no lo dudes, eres un miembro del reino animal.
Cuando no eras más que un embrión estabas dotado de una cuerda o eje cartilaginoso, lo que hace que puedas incluirte en el tronco de los cordados y, como este eje ha sido sustituido por vértebras, en el subtronco de los vertebrados.
Si consideramos que tu metabolismo funciona igual en invierno que en verano, se llega a la conclusión de que eres un animal homeotermo (de sangre caliente), por lo que tienes que ser un ave o un mamífero.
Si eres del sexo femenino, tienes capacidad de amamantar a tus hijos, por lo que estamos seguros de que eres un mamífero. En el caso de que seas varón, no te preocupes, basta con que carezcas de plumas y tengas algo de pelo en el cuerpo.
Los mamíferos se dividen en tres subclases: prototerios, metaterios (que suelen encontrarse en los zoológicos o por Australia y alrededores) y euterios.
Los prototerios, como el ornitorrinco y el equidna, además de otras particularidades, ponen huevos. Los metaterios carecen de placenta y transportan a sus crías en fase embrionaria dentro de una bolsa ventral.
Si no has salido de un huevo, ni pasado la infancia dentro de una bolsa en el vientre de tu madre, como suponemos, puedes estar seguro de que perteneces a la categoría de los euterios.
Dentro de los euterios existen también varios órdenes. Si tus pulgares son oponibles al resto de los dedos, tienes los ojos dirigidos al frente y las uñas relativamente planas, entonces perteneces al orden de los primates y estás emparentado con los monos.
Sin ánimo de ofenderte, de entre los monos a quien más te pareces es a los simios. Como habitualmente no andas a cuatro patas, tienes piernas largas y brazos cortos y no eres excesivamente peludo, perteneces a la familia de los homínidos.
Los antropólogos distinguen varios géneros en la familia de los homínidos; de ellos, todos están extinguidos menos uno. Como estás vivo, debes pertenecer al género Homo, que en la actualidad cuenta con una sola especie: Homo sapiens.
Como los taxónomos insisten, desde tiempos de Linneo, en que el nombre de una especie se compone de un binomio, haz el favor de considerarte todo un verdadero Homo sapiens.