February19
Os voy a contar la historia de cuando con cinco compañeros de clase le dejé una nota en latín a una profesora. Una de esas frikadas que surgen, que contribuyen a que tu vida sea por un lado más triste porque fue lo más divertido que hiciste esa semana, y por otro más molona porque te unió a tus compañeros.
El segundo viernes después del último examen del primer cuatrimestre, estábamos esperando las últimas notas que nos faltaban por saber de una asignatura, que se llamaba Historia y Civilización clásicas en sus textos II (romanas); es decir, Latín V, pa entendernos. La profesora nos dijo que colgaría las notas a lo largo de la mañana, así que decidimos ir a mirarlas al salir de la última clase, a las 14. He de decir que sabíamos que estábamos aprobados porque todos habíamos ido a revisiones y sabíamos las notas de nuestros exámenes, pero no la nota final de la asignatura. Cuando salimos y no las vimos, nos acercamos a su despacho y nos encontramos un post-it en la puerta que rezaba algo así como:
Todavía no tengo vuestras notas. Puedo ponerlas el lunes o mandarlas por correo electrónico. Decidme qué preferís.
Como teníamos que responderle, decidimos dejarle una nota al lado de la suya. Aquí es cuando empieza a desvariar la cosa, en parte porque no era como con otras notas, no estábamos nerviosos por si habíamos suspendido:
- Bueno ¿qué le ponemos?
- Las preferimos por correo electrónico ¿no?
- Sí, sí.
- Que lo escriba alguien que tenga buena letra.
- Deberíamos escribirlo en plan guay.
- Es una oración corta y fácil. ¡Deberíamos escribirlo en latín!
- ¡¡¡Deberíamos escribirlo en dísticos elegiacos!!!
Bueno, a tanto no llegamos, afortunadamente. Porque lo divertido de la historia es que seis alumnos de 3º de Filología Clásica tardaron media hora en escribir cuatro líneas en latín. No llevábamos un puto diccionario de latín encima, y sin diccionario… no somos nada.
- Muy bien, ¿cómo dices “correos electrónicos” en latín?
- ¡Electronicae epistulae!
- Pero tendrá que ser en acusativo: ¡electronicas epistulas!
- ¿Y “preferir”? No sabemos.
- Pues ponemos “queremos”: velimus.
- ¿Velimus o volemus?
- ¿Volo no es de la tercera?
- ¿Pero qué más da que esté un poco mal?
- Joder, que si lo ponemos mal nos suspende por no saber escribir bien esta gilipollez xD
- ¿Qué hacéis?
- Oye, ¿tú sabes cómo se dice “queremos” en latín?
- Me voy a casa.
- ¡Noooooo!
La desesperación llegó a tal grado que un compañero terminó llamando a su madre para que lo buscara en el diccionario que tenía en casa. Y todo esto a gritos en el pasillo de los despachos de los profesores.
- Espero que no haya nadie oyendo que no sabemos decir “queremos” en latín.
- Estarán todos comiendo.
- Seguro que nos están escuchando y están riéndose de nosotros.
- Yo creo que todo lo que nosotros cotilleamos sobre ellos, ellos lo cotillean de nosotros, o más…
Finalmente fuimos capaces de construir la frase e incluso de adornarla.
- Deberíamos empezar con “Querida Carmen”. ¿Cómo se dice “querida”?
- μακάριε.
- Eso es griego.
- Ya xD
- Podemos empezar con Ave Carmen, morituri te salutant.
- ¡Sí sí sí!
- ¡No no no! Approbari te salutant.
- ¿Seguro que approbo significa lo mismo en latín que en castellano? ¿No será para decir “aprobar decretos” y cosas así?
- Que sí, que sí.
- Venga, dictadme.
- Ave Carmen, approbari te salutant.
- ¡Un momento! No es approbari, ¡es approbaturi! Porque es morituri te salutant, no moriri.
- Jodeeeeeeeeer…
- No te preocupes, mira, esa erre la conviertes en una te y la i en una u y ni se nota.
- Y ahora tibi gratia damus ¿no? ¿Damus? ¿Damus?
- ¡Agimus!
- Tibi gratia ago… sí, es verdad, es agimus.
- ¡Pero tío!
- ¿Qué pasa ahora?
- ¡Que los romanos no escribían en minúsculas!
- Vete a la mierda.
- ¡Ni separaban las palabras! ¡Ni escribían con boli!
- ¡Vete a la mierda!
Si no recuerdo mal, el texto quedó así:
Ave Carmen, approbaturi te salutant.
Per electronicas epistulas te iudicia mittere nobis volumus.
Tibi gratia agimus.
Hola Carmen, los que van a aprobar te saludan.
Queremos que nos envíes las notas por correo electrónico.
Gracias.
Sí, para eso media hora. Pero una media hora muy divertida.
- Hombre pues en griego yo creo que también seríamos capaces de hacerlo.
- Sí pero espero que no tengamos que escribirlo en indoeuropeo
Os voy a contar la verdad: en realidad, esta historia ha ocurrido esta mañana, pero todos sabemos lo que mola alejar de nuestras coordenadas temporales lo que vamos a contar.
Como conclusión seria, esto ocurre porque nos enseñan a pasar del latín al castellano pero no del castellano al latín. Estamos acostumbrados a traducir el latín pero no a producirlo. Deberíamos aprender a hablar latín, como se hacía en la Edad Media, porque es la única forma de aprender bien un idioma.
Y como conclusión no seria pues nada, que supongo que es uno de esos momentos que sólo pueden ocurrir y tienen sentido ahora, estando todos juntos estudiando en la universidad, que no quiero olvidar. Es una inmensa tontería, que probablemente nadie que no estuviera le encontrará demasiado la gracia, y menos si no sabe latín xD pero es que lo que se hace en equipo y con esfuerzo, hace una inmensa ilusión.

- ¿Creéis que le hará ilusión?
- Hombre claro, yo guardaría toda orgullosa las frikadas de mis alumnos.
- ¿Y si no lo ve? ¡seguro que sale otro profesor y lo ve y se lo quita!
- ¡Que nooooo!